lunes, 23 de marzo de 2009

ESPELUZNO

¿Que hiciste? ¿Que hiciste con mis sueños?
Como caracol doy vueltas en redondo y no logro aclarar mis ideas…
quiero escapar, quiero volar lejos, tan lejos que no puedan alcanzarme ni siquiera
los más altos cometas del ayer.
Quiero destruir como solo lo hace el tiempo, la semilla putrefacta de mis horas junto a ti…
y creo que lo he logrado… pero fue tanto lo que te dí y tan poco lo que reserve para mi…
que cuando quiero eliminar tanta basura y tanta desdicha… inevitablemente abro un agujero enorme igual o peor al motivo de mi desgracia.

No sé cuando parará ya me estoy cansando del mismo mono tema que no avanza, que no muestra evolución, ya estoy a punto de quebrar mis propias normas… y empezare por construir a mi alrededor la mas magnifica epopeya que ser humano alguno haya creado para sí.
Será una lucha constante pero sé que al final saldré avante… juro que derrotare todos mis miedos, juro que volaré alto sobre ellos… miraré con desdén lo que hoy me obliga a tener la cabeza en el barro sumergida… me desquitaré de cada una de tus risas… te juro que te haré descender hasta el averno y allí me reiré y gozaré viendo la olla pestilente en la que se habrá convertido tu vida… falsa mentirosa bestia del demonio… cada serpiente ponzoñosa del planeta habita en tu cabeza traicionera!

Cada pústula asquerosa de todos los enfermos de la tierra tiene nido en tu corazón de vil artera… escoria perniciosa que no busca otra cosa que absorber todo a su paso… si aún el huracán, la peste, el cáncer saben cuando parar, cuando detenerse… y no buscan enredar, mucho menos traicionar… son frenteros y no escogen… mas tu, como toda una arpía del seol… pones tus ojos venenosos en tu víctima, a conciencia… sabes que argumento utilizar para el corazón intimidar y lograr lo que tu maldito corazón de vil ramera, te indica, te guía, te instruye de tal manera que ya ni logras manejarlo, ¡el te maneja! porque en ti es natural, como natural es matar para la fiera.


¡Que terror! Qué horror revivir lo que a tu lado aprendí… qué bueno que dichoso me siento de saber que por fin aunque dolor causó y aunque el alma herida quedó, poco a poco te pude sacar de mi… y así como el amor que por ti un día sentí, logré de mis sentidos arrancar… así como tu aroma de angelical a peste se vino a truncar, así mismo este odio, este encono que mal trato de disimular, algún día terminará si es que antes el deseo de destrucción que en mi alma se gestó, no se adelanta y al final quien tenga que morir sea yo, con un anhelo a medio terminar… este anhelo de que en las mismas llamas del infierno, la parca tu alma tenga que ir a buscar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario